lunes, 8 de agosto de 2011

Seguridad Interior

Hace algunos años, cualquiera que leyera un título semejante hubiera pensado, casi de manera inmediata, que se trataba de un asunto de auto ayuda o superación personal. Nada más alejado de la realidad, la seguridad interior es hoy considerado el postulado principal de la nueval ley de seguridad nacional, aún no aprobada por el legislativo pero ya en su nombre parece acusar, como las psicologías baratas de los noventas a las que hemos aludido, de un discurso a tono del presente sexenio: completamente espurio y carente de fundamento.
   La seguridad interior es hoy, para nuestros representantes, la idea rectora con la que se dará al traste con la misma noción que pretende reforzar, a partir de su introducción al discurso jurídico y al legitimarla como término técnico legal de la seguridad pública. Y es que la seguridad interior obliga a unificar, en una especie de entelequía, los principios fundamentales de la república haciendo omisión que el "interior" ha sido ya un predicado atribuido por las leyes al contrato que celebran las entidades federativas de la nación, los estados de la república cuya base remite necesariamente el pacto federal como piedra de toque de los Estados Unidos Mexicanos. La seguridad interior pretende omitir, en una especie de prestidigitación legilsativa, el carácter público, la preeminencia contractural y las garantías individuales en una ley que privilegia una entidad abstracta de orígenes más bien mediáticos y para nada jurídicos de nación.
   La seguridad interior así provee un amplio margen para inventar nuevos conceptos que en principio, y tal  como se deducen de la minuta del senado sobre la reforma de ley, contravienen a los principios de liberdad, contractualismo y federalismo de nuestra constitución. Una sofística legulella digna de un panismo de orígen que pretende cambiar principios jurídicos, definidos y normados por el derecho y su práctica, suplantándolos por raciocinios retóricos y mediáticos de clara tendencia fanática.   
   Y es que si el concepto a normar fuera seguridad pública, tal como pretende nombrarse a la ley, y no seguridad interior, se estaría obligado a revisar la relación de lo civil y lo penal a partir de las fuerzas del orden público como los distintos cuerpos de policia,y la jerarquía en la responsabilidad de la persecución de delitos y su posible interacción en los diversos niveles de gobiernos; la actuación real de los jueces y la normativa actual y necesaria de los tribunales; los límites de la intervención de los niveles de gobierno en las instancias correspondientes y por lo tanto la difinición de su margen de acción, así como una definición clara de su principio fundamental: la seguridad como garantía a los derechos civiles.
   Por el contrario, la discusión se ha montado sobre este postulado que hace caso omiso de lo anterior y busca, mediante la introducción de un concepto ajeno a toda dfinición anterior, introducir una delegación de poder total a un sólo representante y disponer por medio de su decisión los derechos y garantías individuales, olvidándose de su propio fundamento y estableciendo el poder en una figura cuyo cargo estaría amparado por las fuerzas armadas de la nación y no por las fuerzas de acción policiaca.
   El hecho mismo de que los diputados y senadores encargados de la revisión de esta ley acepten dicho presupuesto hace pensar que nos encontramos en los albores de una dictadura como forma de gobierno en tanto ésta encuentre un marco que legalice el uso de las fuerzas castrenses para ejercer su auotoridad. Si se trata de pasar del quid factum al quid iuris de la violencia actual, o simplemente el poder legislativo intenta ganar tiempo para ver qué partido disfrutará de este amplio margen de poder, resulta fatalista. Lo lamentable es que el debate ciudadano, mal llamado opinión pública, se hace el crítico cuando un movimiento ciudadano pretende hacerse justicia.
   Los ciudadanos proclives a la propaganda de derecha, cual manadas de bestias de rebaño, exigen al movimiento por la paz explicar de donde sacan fondos, cómo es posible que exista semejante movimiento -y cualquiera- si hay que estar trabajando -como si hubiera trabajo-; los presuntuosos ultracríticos de la pseudo izquierda reclaman al movimiento no ser fuertes en sus invectivas y negar toda relación con las instituciones -la mayoría de ellos, al igual que la derecha facista, ilusionados por las representaciones de guerra. Así, la ciudadanía aparece fragmentada en dos posiciones de partido a partir del logro de un movimiento de vícitmas, olvidándose que en este país sólo existen gobernados y gobernantes; los últimos han declarado una guerra contra los primeros, la mejor forma de vencerlos ha empezado por dividirnos.

4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo. Los medios que dominana la opinión pública, Telvisión (televisa y TV Azteca)Carlos Slim y su intento de monopolio de la comunicación, están en una guerra por el dominio de las comunicaciones, ambas peleas se están dando en un ring de fibra óptica. Una buena manera de hacerles notar el poder ciudadano a estos emporios cómplices de la dictadura que se prepara, es jugar con sus intereses monetarios y hacer cambios masivos de compañías, es decir, que muchas personas clientas de telmex, se cambien a yoo de cablevisión (servicio que brinda televisa) y viceversa. Este procedimiento provocaría fuertes pérdidas y se puede exigir espacios públicos masivos y con máxima audiencia, donde la ciudadanía pueda exponer los temas que pueden llevar al país a una dictadura carnicera como la de Augusto Pinochet en Chile o la del General Videla en Argentina. De no conceder los espacios y la discusión seria de problemas tales como el plan Mérida, la ampliación de dominio de la policia, la privatización de servicios como agua y energía eléctrica, así como la precencia de Black wATER EN México y la llegada de un experto en estados fallidos como enbajador Norteamericano en nuestro país: Anthony Wane, ex embajador en Afganistán, la tierra de Osama Bin Laden y el país donde la CIA entrenó y vendió armas a los talibanes. De no concederse el espacio y los temas, los cambios masivos de clientes seguirán dándose. Y de no concederse, bueno los hakers orientales son muy buenos, pero en México, hay mucho talento, el plan B hay que discutirlo fuera del alcance de las telepantallas de las que habla George Orwell en la novelas 1984.

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  2. LA EDUCACION

    Conforme a pasado el tiempo esta ha ido cambiando antes había un estricto respeto entre alumnos y maestros y donde el maestro era la autoridad total, el maestro era una figura de aprendizaje de autoridad la profesión mas bella.
    ahora los maestros tiene que lidiar con alumnos con problemas de conducta y con padres que apoyan a sus hijos a sabiendas que sus hijos son de lo peor. Los profesores también han cambiado mucho ya que no le ponen y tanto interés a su trabajo han denigrado la profesión de lo que es ser un maestro.no se trata de llenar si no de sacar al niño de si mismo.

    yo estoy totalmente de acuerdo con la autora los maestros ya no son los mismos de antes algunos se dedican a esto solo profesión cuando antes todos lo hacían por amor a la profesión algo que me llamo mucho la atención es lo siguiente: ¿QUIEN ES MI MAESTRO?, PARA PODER RESPONDER ES AQUEL QUE ME HA ENSEÑADO A EQUIVOCARME MENOS EN ESTE MUNDOO¡¡

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  3. La educación
    Hace algunos años los maestros liberaban a los niños, por medio del conocimiento; Los maestros y alumnos se comunicaban, reinaba la disciplina, había represión a las faltas contra el orden y la enseñanza especializada. Hoy, las viejas presiones han desaparecido,ahora los alumnos se han vuelto amos del espacio escolar y la escuela se ha vuelto una institución débil.
    La escuela no es una casa de educación especializada para jóvenes delincuente y sin embargo en esto se ha convertido, las generaciones pasadas con las actuales no tienen las mismas jerarquías de valores, antes se citaba a Dios, al padre y al maestro; hoy estas autoridades han desaparecido y no es problema de la educación, sino de la sociedad, esta sociedad blanda como la nuestra. Necesitamos instituciones sólidas donde vuelvan a enseñar ala hijo del campesino para elevarlo por encima de su condición. Los profesores son los encargados de distribuir el conocimiento, desgraciadamente hoy en día ser profesor ya no es una promoción, ahora los profesores enseñan al alumno a tener un oficio y a veces se le pide todo lo demás, se han transformado en asistentes sociales, en policías y madres, nos hemos dedicado a rebajar a los maestros. Ellos están encargados de la transmisión del saber, de la adquisición de los conocimientos, del desarrollo del carácter, de la transmisión del los valores y es una enorme tarea. Es tiempo ya de impulsar el mundo de la enseñanza, de enseñar a los jóvenes a trabajar.
    Antaño era el papel de la disciplina; hoy, la noción misma de la disciplina ha desaparecido, hemos renunciado a transmitir.
    Puedo concluir que realmente nuestra educación ha ido cada vez de mal en peor y no por culpa de los maestros si no de nuestra propia sociedad, en realidad esta vez me encuentro en un punto algo neutro pues de alguna manera estoy de acuerdo en la opinión de la autora con respecto a la educación pero no a un cien por ciento ya que también la educación de nuestros abuelos, incluso la de nuestros padres (en algunos casos) la disciplina era transmitida a través de golpes; si, realmente concuerdo con que nuestra educación es deplorable en muchos casos, pero en mi muy particular punto de vista, siento que debería de existir un equilibrio en el cual la disciplina sea impuesta otra vez, no solo por los maestros sino también por nuestros padres ya que la educación de los valores se recibe en casa y los profesores en las escuelas los reafirman, desgraciadamente esto ya casi no ocurre ni dentro de los hogares y menos en las escuelas gracias a nuestra sociedad. Mas sin embargo apoyo la idea de que "la letra, con sangre NO entra"
    He aquí el equilibrio que debería de existir en nuestra sociedad
    Por: Aileen I. Andrade Castañeda Grupo: PS01A

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